Vega-Kuri Encastre: música y poesía del norte

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. 26 de septiembre de 2015. Vega-Kuri Encastre es un dúo del norte del país, formado por la poeta Elena Vega (Nogales, Sonora) y el músico Martín Vega Kuri (Mexicali, Baja California Norte) que vienen promoviendo su trabajo poético y musical por diversos estados de la República Mexicana, y en esta ocasión, estuvieron en la Mezcalería Cultural Binnizá, Distrito Federal.

Vega-Kuri Encastre está listo. Martín explica de que va el proyecto: “Elena es poeta, hace libros, tiene una editorial independiente. Toca un poco la jarana, tira Ipads, unos loops, unas rolitas. Yo utilizo un pedal que graba y reproduce la guitarra e instrumentos étnicos. Maquilamos arte objeto”.

El nombre surge por una coincidencia de apellidos, dice Martín: “De ahí parte lo que es Vega-Kuri Encastre. Yo me apellido Vega Kuri y ella se apellida Vega. El “Encastre” viene de la palabra fusión, amalgama, castrar, embonar que vienen siendo todos sinónimos”.

Su sesión inicia con una serie de acordes dulces salidas de la guitarra de Martín que va acompañada de texturas electrónicas que se van expandiendo poco a poco por la mezcalería. Es la pieza ‘Deje el celular’ que va recitando con fuerza y reproche Elena, una crítica dura a la alienación de las redes sociales y el aislamiento a la vida real: ¡Deje el celular!/Repito: ¡deje el celular!/Estamos aquí y ahora/Estamos frente a usted./Somos tangibles,/respire,/escuche,/relaje los hombros/baje la mano lentamente/y apague el celular./Escúchame./Por favor le pido: ¡deje el celular!/Atiéndame/conviva…

Vega-Kuri Encastre recitan de forma alternada sus voces: Explota – Experimenta – Ave – Improvisa – Despréndete – Conciencia… Se graban y sobre esa base, Martín improvisa ritmos con un ayoyote. Elena recita: Las madres ya no lloran/ofrendan lágrimas al desierto…

Más tarde, una sonaja en forma de huevo suena en manos de Martín. Me recuerda al cascabel de las serpientes del desierto. Elena toma su jarana y la rasguea. Ella recita más versos. Luego, Martín hace sonar una ocarina sobre una base rítmica de toponaztli previamente grabado. Elena recita versos de Nezahualcoyotl.

Vega-Kuri Encastre es una nueva propuesta artística que integra la poesía, música con instrumentos étnicos, guitarra acústica y jarana, apoyado por las nuevas tecnologías que permiten yuxtaponer la poesía de Elena en todo el concierto.

El evento estuvo también engalanado con la presencia del grupo Makila 69 que se aventó sus rolas de electroacustictrip hope, dejándonos un buen sabor de boca. Sobre todo con esas rolas intensas: “Yo no nací para pobre”: Yo no nací para pobre/ni dioses que me repriman/los he visto aplastando los botones/diciendo que una guerra es lo que el mundo necita/”… y la cachonda “Ven a bailar” que recomienda ‘el 69’ como una forma de ser feliz.

Así mismo, la noche nos guardaría una sorpresa más al ver llegar al “descantante” (como se llamó en ese momento entre bromas) Mauricio Díaz ‘El Hueso’ con guitarra en mano para aventarse cerca de una hora de su repertorio. Con rolas de su autoría que remiten a Peña Nieto, a las amorosas que remiten su pareja María José o las autobiográficas que hablan y recuerdan la muerte de su hijo Dylan en ‘Juego de azar’: Más sin aviso te fuiste un día para nunca más regresar/…/¿Cómo voy a olvidar que fuiste tú quien me enseñó/que la lucha hay que dar frente a lo cruel y ante al dolor/Y sonreír viviendo frente a la adversidad/porque la vida tiene siempre que continuar”

Una noche intensa, poética, de raíces, de crítica, de amor, de emociones íntimas y de agradable convivencia. Una noche donde lo norteño nos dejó ver su rostro más humano ante la adversidad, como bien podría decir el poblano Mauricio Díaz ‘El Hueso’.

 

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